jueves, 1 de octubre de 2015

MARCHA POR UN AÑO CASO AYOTZINAPA



La desaparición y matanza de estudiantes normalistas en Iguala, Guerrero, es un crimen cometido en un país donde la tortura, las desapariciones y muertes, desafortunadamente se han convertido en hechos cotidianos; la desaparición forzada de cuarenta y tres estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa ha cumplido un año sin recibir justicia alguna.

Miles de personas tomaron las calles de la Ciudad de México este sábado 26 de Septiembre para manifestar su inconformidad y exigir justicia. La marcha estuvo liderada por los familiares de los jóvenes desaparecidos y tuvo inicio en Los Pinos hasta el zócalo de la capital. Después de este suceso, informaron que los cinco miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos y Expertas Independientes (GIEI) expondrán un análisis después de seis meses de investigación, tras haber entrevistado a detenidos, supervivientes, familiares, funcionarios y haber examinado el informe sobre este hecho, ocurrido el año pasado.

Todos conocemos la versión oficial de lo ocurrido, que los 43 estudiantes fueron detenidos por policías de Iguala y entregados a miembros del cártel Guerreros Unidos, quienes supuestamente los asesinaron e incineraron sus restos en un basurero del municipio de Cocula, misma que los padres rechazan y continúan demandando la presentación con vida de sus hijos.

Las víctimas son jóvenes estudiantes que en el contexto de privaciones y pobreza de sus propias familias, luchaban por la defensa de la educación pública en medio de las difíciles condiciones de las Escuelas Normales Rurales; estos crímenes han sido cometidos, según todas las evidencias, por elementos de la fuerza pública en coordinación con organizaciones criminales que operan en el estado de Guerrero.

Es responsabilidad del gobierno federal la presentación con vida de los estudiantes secuestrados, y el castigo penal de los responsables materiales e intelectuales de los delitos cometidos, es su responsabilidad encontrarlos y decir la verdad. Es nuestro deber impedir que se repitan las mentiras e impunidad del gobierno, sus funcionarios y cómplices en delitos tan graves como este.


Escrito por: Itzel Hernández

0 comentarios:

Publicar un comentario