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lunes, 23 de noviembre de 2015

SIN FRONTERAS

Por: Daniela Villanueva
En éste año las elecciones a lo largo del país fue un tema de mucha controversia debido a los diferentes actos de corrupción que fueron denunciados y que a pesar de ello no se hizo nada al respecto.
Debido a esa situación la Procuraduría General de la República (PGR) vigilará las elecciones extraordinarias que se realizarán en 5 diferentes estados del país entre los que están Chiapas, Querétaro, Guerrero, Aguascalientes y Michoacán.
Pero qué necesidad de tener que llegar a éstas instancias, además la población está en un momento de desconfianza total en la que ni eso la tranquiliza ni le asegura  que ésta vez no pasará lo que ya se vivió con anterioridad.
A pesar de que hubo ciertas imposiciones, también hubo un despertar en el que el país no se dejó engañar y peleó por sus derechos y ahora ya no será tan fácil engañar a los ciudadanos.
Pero también hay que tener claro que el trabajo aún no ha terminado y la sociedad debe estar pendiente y seguir luchando por sus ideales y exigiendo a los altos mandos que sus decisiones sean respetadas.

Hoy ya no basta con que nos digan que alguna dependencia va a vigilar lo que se hace bajo el agua, hay que estar ahí y ser parte de esa vigilancia. Hoy es el momento para empezar con el cambio y ese cambio está con cada uno de nosotros.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Pecadores por igual



Los representantes de los partidos políticos Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática; coincidieron en que la clave para que el Sistema Nacional Anticorrupción funcione es que las leyes secundarias sean acordes a las demandas de la ciudadanía, tanto de prevención como de seguimiento a los actos de corrupción.

La corrupción es un problema de gran magnitud en la actualidad del país mexicano, y que conforme va pasando el tiempo, lejos de disminuir, va en aumento constante y potencial en cada uno de los rincones de la República.

Sin embargo, la respuesta para erradicarla no se encuentra en un Sistema Nacional Anticorrupción ni mucho menos en leyes secundarias, la respuesta viene desde los más altos mandos de la política de este país.

Parece una grosería para los ciudadanos que año tras año se prometa terminar con ese problema, cuando desde la promesa hay muchas cosas detrás que se mueven bajo las aguas de la misma.

Los puestos políticos al final no terminan siendo una decisión del pueblo, sino se convierte en una decisión tomada con base en los intereses de los que se encuentran en el poder. Desde ahí la corrupción se escribe en letras mayúsculas.

Y aún así, con total descaro el PAN se atreve a decir que van en búsqueda de recuperar la confianza de la ciudadanía, la cual es probable que nunca regrese. Mientras que el PRI se jacta de ser el partido más transparente, a pesar de todos los escándalos en los que se han visto inmiscuidos.

¿Cómo pretenden erradicar algo que traen por historia? Cada uno de los partidos políticos se ven constantemente envueltos en actos de corrupción que quedan impunes, y las leyes no se aplican para ellos como se hace con los ciudadanos. El caos más grande sobre éste problema está ahí, está en la desigualdad entre el poder y el pueblo, en el descaro y la mentira.

Pero desgraciadamente todos ellos no tienen la culpa total de que esto siga pasando, la culpa es compartida de igual manera con la ciudadanía, la cual a pesar de saber lo que pasa se deja llevar y guarda silencio, la que prefiere guardar silencio por comodidad en lugar de buscar justicia.

Y mientras la indiferencia siga teniendo como prisionero al pueblo, la situación nunca cambiará, mientras estos sigan aceptando ellos seguirán perjudicándolos, y cuando quieran exigir sus derechos no serán escuchados.

Así pues, con leyes o sin leyes la situación continuará en un bache cada vez más profundo que parece no tener salida y no se verá el cambio hasta que cada uno de los gobernados empiece a crearlo, porque no basta con decir “deberían hacer esto” o “merecemos aquello”.


Para que realmente las cosas mejoren y la corrupción dejé de ser un problema que aqueja a México, la clave está en la acción, en alzar la voz y no callarse, en exigir soluciones, pero sobretodo en valorarse y tener visión sobre el potencial de éste país, y solo así dejaremos de estar en total oscuridad.

Escrito por: Daniela Villanueva

miércoles, 7 de octubre de 2015

Más sabe el diablo por viejo...


Diputado Federal más joven.

A los 22 años, la vida de un joven puede ser ordinaria: ir a la escuela, salir con los amigos y en algunos casos trabajar. Esa era la situación en la que vivía Guillermo Rafael Santiago Rodríguez, un estudiante de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH),  quien se ha convertido en diputado plurinominal por parte del partido político Morena.

Se podría hablar de ello como un éxito, como una manera de fomentar o de renovar la política, como el impulso de los jóvenes o el momento de las nuevas generaciones, como el cambio que éste país necesita, pero… ¿a quién engañaríamos con eso?

México es un país que ha elegido muy mal a sus gobernantes, un país en el que los que toman las decisiones son personas que no tienen el más mínimo conocimiento de lo que pasa a su alrededor y que no saben cómo actuar ante ciertas situaciones.

Al poder llegan los inexpertos, los que no han vivido momentos cruciales, los que no saben decidir, los que solo tienen intereses personales pero no comunitarios, aquellos que solo buscan recibir y que no dan nada a cambio.

Y ahora, un niño como diputado. No es que esté mal que los jóvenes tengan oportunidades, el problema radica en las responsabilidades para las que no están aptos. ¿Cómo un joven de 22 años que apenas comienza a ver el mundo puede saber que es lo mejor para una nación?

Muchas veces los jóvenes creen en una capacidad inexistente de hacer el cambio, muchas veces el arrebato es más poderoso que la razón, muchas veces cometen errores en nombre de sus ideales que llevan a daños irreversibles.

Poner como diputado a alguien que no tiene bases, que ni siquiera conoce el medio en el que se maneja y que no tiene idea de la responsabilidad que hay en su cargo, es un riesgo muy grande que el país ha decidido tomar.

Pero lo más triste de esto es que la culpa no es de los que están ahí, la culpa viene desde la sociedad que se conforma con lo que le dan y que no exige lo que en verdad se merece y necesita.

El cambio no está en la edad, el cambio está en la convicción, en las ganas y el deseo de hacer crecer al país, el cambio está en las acciones y no en las palabras, el cambio está en cada uno y hasta el momento en el que se decida poner un alto a la manera en la que nos gobiernan, hasta ese momento México empezará a ser el país con el que tanto hemos soñado.

Escrito por: Daniela Villanueva.


jueves, 1 de octubre de 2015

Clóset Político: El “Bronco del Sureste”



“La política es el arte de impedir que la gente se meta en lo que sí le importa” Marco Aurelio Almazán.

Después de tantas imposiciones presidenciales, al fin llega para todos los chiapanecos un aire de esperanza. Como ya sabemos el empresario Rómulo Farrera, dueño del Grupo Farrera dedicado a la industria automotriz dijo que buscará el apoyo de uno de cada 5 chiapanecos para después postularse como candidato independiente en la elección del 2018.

Existen dos características principales que todo chiapaneco aprecia de este personaje, la primera es que se le considera uno de los empresarios más visionarios que ha existido gracias al patrimonio de su padre, la segunda, y más llamativa, es que no milita en ningún partido político.

Después de varias ruedas de prensa que tuvo que ofrecer nuestro candidato favorito para la próxima gubernatura del estado, afirmo que su principal enfoque es el planteamiento desde su perspectiva de empresario citadino, para quien su meta de gobierno será “sentar las bases para que Chiapas sea la perla económica del sur”.

Estoy segura que si apoyamos la idea de poseer al “Bronco del Sureste”, los cambios serán notables, ya que el enriquecimiento ilícito no sería el punto de partida del señor Farrera, como los antiguos representantes políticos.


jueves, 24 de septiembre de 2015

Clóset político: Ayotzinapa


El tiempo para muchos es algo que puede transcurrir sin poderlo detener, y a muchos otros nos rebasan y nos deja sin oportunidad de rectificar.

El próximo 26 de septiembre se cumple un año del desenfrenado y lamentable caso de desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero. Como podemos recordar este acontecimiento causó un gran impacto en todos los mexicanos pues hacia tiempo ya, que no ocurría un abuso de autoridad de tal magnitud.
Muchos son los ángulos desde los que se puede analizar el caso Ayotzinapa. Por mi parte opinaré desde un punto de vista neutral, creo que suficiente fue ya el sufrimiento para las familias de las víctimas y de todo México, al hacernos conscientes de que efectivamente fue un “crimen de Estado”. Y que el caso Ayotzinapa es uno de los numerosos casos en los que se muestra que las autoridades que integran el Estado gubernamental, siguen cometiendo violaciones graves a los derechos humanos. Este caso contribuyó a definir que han sido insuficientes los esfuerzos del Estado mexicano en esta materia.
Al mismo tiempo considero que los días que han transcurrido no deben de ser en vano y que a pesar de que este hecho lamentable se vincula con el clima de impunidad que reina en todo el país, se han realizado algunas acciones a fin de reparar los daños a las víctimas y prevenir hechos similares, gracias a las medidas que el pueblo le impuso a las autoridades mayores.
Ha llegado el momento en que el gobierno en todos sus niveles en conjunto, demuestren su compromiso por los derechos de los mexicanos y se tomen medidas a fondo, así como mantenerlas. Lo que está sucediendo en nuestro país es injusto sí, y considero que debemos seguir luchando por nuestros ideales, ya que no podemos permitir más actos de impunidad, recordando siempre que nuestra lucha tiene que ser pacífica.